viernes 17 de febrero de 2012

ESTADÍSTICAS AZUARA ORG

Como curiosidad, quiero compartir con todos vosotros unos datos sobre azuara org, blog y foro, seguro que a más de uno os sorprenderá saber que nuestro foro recibe más de 7000 visitas y más de 13000 accesos al mes, así como que este blog cada mes recibe más de 1000 visitas desde todo el mundo, especialmente desde España, como es lógico, pero también es muy leído en México y Estados Unidos. La web principal azuara.org, pese a estar prácticamente sin contenido actualmente, recibe unas 600 visitas cada mes, para acceder tanto al foro como al blog. Por último, comentar que la página de Facebook creada en octubre (www.facebook.com/azuaraorg) tiene 31 seguidores.

Gracias a todos por el seguimiento que hacéis de azuara.org.

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José A. Gimeno

RAFAEL AZUARA

Nació en España y hace 162 años dejó su tierra amada para aventurarse en un viaje a América, exactamente al noreste de México en una zona que se le conoce como La Huasteca por el Oceano Atlántico. Llegó aproximadamente de unos 17 años con su hermano, del
cual se supone formó su vida en otro lugar. RAFAEL AZUARA sentó sus reales y formó una familia con una Mexicana.
          Jamás regresó, pero hoy, por un medio virtual e ingrávido, llega su imagen de vuelta a su amada ESPAÑA, en una fotografía, para cumplir el ciclo que no había podido realizar: llegar donde tenía su ombligo y vió la primera Luz, para descanso de su Alma inquieta.
           El que escribe, su bisnieto Fernando Parra Azuara, la envía (la foto) a la hermosa población de AZUARA en ZARAGOZA, por pensar que existe una relación cercana entre la población que se llama como se apellidaba RAFAEL; AZUARA.

           Agradezco INFINITAMENTE al Señor José Roman Roche N, la serenidad y amistad brindada para que se consumara este hecho que estuvo esperando 162 años.
          Sr. Don José Román Roche, si algunos
aires alguna vez lo traen a MEXICO, como a mi bisabuelo, no lo dude y comuníquese conmigo para poder tenderle la mano y hacer más grata y armoniosa su estancia, en la medida de mis posibilidades.
                     Arq. Fernando Parra Azuara

domingo 5 de febrero de 2012

Nicolás Lobato, nacido en Azuara. Mazonero. Parte IV y final

LA SILLERÍA DEL CORO DE LA BASILICA DEL PILAR


     Es a finales de 1542 o principios de 1543 cuando comienza este trabajo. A Nicolás Lobato le acompañan en esta empresa el francés Esteban de Obray y el florentino Juan de Moreto.
   Aunque no absorbe toda su actividad se trata de una de las más grandes obras acometidas por este mazonero. Sus ausencias contribuyeron a las disputas surgidas entre los tres maestros del coro sobre lo realizado por cada uno de ellos, ya que en principio se trataba de una colaboración a partes iguales. Tales diferencias les llevaron a firmar una concordia para que, concluida la obra, otros mazoneros juzgasen lo que realmente había tallado cada uno de ellos.
     El coro de la basílica del Pilar es uno de los mayores tesoros artísticos que guarda el templo, un bello testimonio del edificio mudéjar. La sillería del coro está tallada en roble de Flandes, con incrustaciones de boj amarillo. Normalmente no se puede acceder a su interior, por lo que numerosos visitantes atisban a través de las rejas para intentar descubrir toda su belleza. Pero es muy difícil apreciarla a distancia.  
   El coro no es el que vieron los zaragozanos del siglo XVI, ni está donde se ubicaba originalmente. Fue movido dos veces, en los siglos XVIII y XX. Se encuentra situado a los pies de la nave central, frente al Retablo Mayor. En 1718 se redujo el número de asientos, de los 138 originales a los 126 actuales. Se conservan los asientos de los que se prescindió entonces: tres de los sitiales que se quitaron, por ejemplo, todos con escenas 'zaragozanas', se reutilizaron y se ubicaron en el altar mayor, como sede presbiteral. Pese a las alteraciones sufridas en otros siglos, el coro sigue siendo una obra maestra. 

   En los respaldos de los asientos se desarrolla un programa iconográfico doble, ya que ilustra tanto la vida de la Virgen como la de Cristo. Y aún había una línea argumental más, que a casi todo el mundo pasa inadvertida. Generalmente, en las sillerías están representados apóstoles y profetas. Y en ésta, además de escenas de la vida de Cristo y de la Virgen, se plasmaron episodios de la vida religiosa zaragozana, desde la Venida de la Virgen a escenas de la vida de San Lamberto. Aparte de su gran valor artístico, esto le confiere una trascendencia especial para los zaragozanos. Incluso en uno de los sitiales está representada la famosa Cruz del Coso.
Pero aparecen escenas de todo tipo, desde la Anunciación a la matanza de los Inocentes, y, en sitio preferencial, casi presidiéndolo todo, una fantástica representación de la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza. Además de los pasajes religiosos, los escultores plasmaron numerosas alusiones a la mitología clásica, junto a elementos decorativos de diversa inspiración. Incluso  los creadores llegaron a plasmarse a sí mismos trabajando en uno de los relieves.



EL RETABLO MAYOR DE FUENTES DE EBRO (Zaragoza)

   En octubre de 1541 se compromete con el pintor italiano Tomas Peliguet y el cuñado de este a realizar la mazonería del retablo mayor de Fuentes de Ebro. Se sabe de cuatro pagos efectuados a Lobato y luego a su viuda por un total de 2994 sueldos.


EL RETABLO MAYOR DE VALDERROBRES (Teruel)

 

     En 1545 recibe el encargo de realizar la mazonería del retablo de Valderrobres que había sido encargado por Hernando de Aragón a Jerónimo Vallejo “Cosida”. Este retablo fue elaborado en su taller de Zaragoza y después traslado y montado en la capital del Matarraña. Las dimensiones del retablo eran de unos 10 metros de alto por 6,5 de ancho. Se divide en cinco calles verticales, las tres centrales de la misma anchura y las extremas más pequeñas. La calle central además se prolongaba por medio de un ático  sobre todas las demás. En cuanto a las divisiones horizontales o pisos, había tres, además de un banco o predella. Toda la obra estaba hecha de madera labrada y en los encasillamientos  predominaba la pintura sobre la escultura, que sólo se da en la hornacina central y el ático. Gran parte de este retablo fue destruida en la Guerra Civil, pero aun se conservan restos de él que se encuentran en la iglesia de Santa María la Mayor de Valderrobres.


   Dejaría otra obra iniciada a su fallecimiento: el retablo mayor de Zuera del que ejecuto la parte del banco.

   Nicolás Lobato fallece a finales de 1547.

 Fuentes consultadas:
“La Escultura del Renacimiento en Aragón”. Museo e Instituto de Humanidades “Camón Aznar”. Zaragoza, 1993. Autores de los textos empleados: Federico B. Torralba Soriano, José Ignacio Gómez Zorraquino, María Luisa Miñana Rodrigo, Ángel Hernansanz Merlo.
Heraldo de Aragón.

Enrique Sancho Gutiérrez, enero de 2012.

lunes 23 de enero de 2012

Nicolás Lobato, nacido en Azuara. Mazonero. Parte III

Ilustración del Monasterio de Veruela (Zaragoza). Año 1850.

   Como materiales,  las maderas más buscadas por los mazoneros, eran las más duras, de veta tupida, que por un lado permitieran tallar con minuciosidad y dar suaves contornos y por otro eran difíciles de atacar por la carcoma y no se deformaban con el tiempo. De estas destacaban las de los frutales, especialmente la de peral y la de cerezo, y de forma menos frecuente la de manzano. La madera de frutal era escasa por lo que en según qué regiones fue mucho más usado el nogal y el roble, madera que se endurece con el tiempo, por lo que fue muy útil en aquellas partes donde debían de soportar esfuerzos, como ocurre en los retablos de gran porte.
   Todas esas maderas eran escasas en Aragón, especialmente en el valle del Ebro, por lo que las más usadas fueron procedentes de las coníferas, fundamentalmente las variedades de pino con menos tendencia a rajarse y a producir resina. De forma menos habitual se empleo el ciprés y el enebro.
   A Zaragoza llegaban de dos maneras principalmente: mediante almadias las de mayor tamaño (hasta 10 metros) y en carretas el resto; clasificándose según las dimensiones en cuatro divisiones: fusta del Ebro la más grande, (procedente de Hecho y Ansó), fusta del Gállego, fusta de Biel y fusta de Cariñena la más pequeña (procedente de la sierra de Algairén). Antes de poner manos a la obra a la madera había que esperar que estuviera bien seca, hecho en el que insisten los contratos, para lo cual debía de seguirse un cuidadoso y lento proceso de secado y estar libres de savia y resina, para lo cual había que cortar la madera en invierno, en época de mínimo desarrollo y en fase de luna menguante.
   Las piezas grandes o con mucho perímetro, solían requerir de varios troncos, que eran escuadrados y pegados, escogiendo con todo cuidado el camino de las vetas, para evitar en lo posible la futura deformación.

EL RETABLO DE TIERRANTONA (Huesca)
     Nicolás Lobato, en 1538 se constituye junto al “baxador” Pablo de Arra y al imaginero Juan Pérez Vizcaíno, fianza del pintor Pierres Girart de Monteaquilino sobre la pintura y dorado de un retablo en Tierrantona (en la comarca del Sobrarbe, Huesca). Se trata, posiblemente, de uno de esos acuerdos que antes  mencionábamos, entre los artistas implicados para repartirse entre todos el dicho retablo. Para este retablo sirvió cómo modelo el creado en Roda de Isábena por el artesano francés Gabriel Yoli asentado en la ciudad de Zaragoza, en el que el autor también deja muestra de su influencia por Berruguete.

EL RETABLO MAYOR DEL MONASTERIO DE VERUELA
   Su primera obra conocida relevante es la mazonería del retablo mayor del Monasterio de Veruela (desaparecido), que Jerónimo Vallejo “Cosida”, le subcontrata. Este retablo fue sufragado por don Hernando de Aragón, lo más similar a un mecenas que podemos encontrar en Aragón en aquella época.  Las pocas piezas que se conservan se pueden ver en la sacristía nueva del propio monasterio.
   Mejor que hablar yo de él, os dejo algunos apéndices del contrato que se realizo en su día en los que se nombra a Nicolás Lobato:
   Zaragoza, 8 de enero de 1541.
   Pacto y concordia entre Jeronimo Vallejo, pintor, con maestre Nicolas de Lobato, entallador y maçonero, sobre un retablo que a de azer para Santa Maria de Beruela.
   Primeramente es pactado y concertado el dicho maestre Nicolas con el dicho Jeronimo Vallejo, de azer el dicho retablo de sesenta y dos palmos, poco mas ho menos, todo a su costa, salvo las ymajenes, se le an de fer fechas.
   Item es obligado de azer el dicho Nicolas, el retablo desde el suelo asta ariba, en la cantidat y palmos nombrados, ansi las bacias ho asas como entablamentos y pilares, redondos, quadrados y cornixas, frissos, alquitrabes, amortimientos, peanas, bassas, capiteles, redondos, veneras, pedestales, vestiones  y molduras. Todo lo necesario quanto en el dibuxo le fue mostrado de mano de dicho Jeronimo Vallejo.
   Item mas es obligado el dicho Nicolas de azer todos los fressos muy galantes, diferenciados en las labores, de manera que estén vien.
   Mas se obliga de azer las columnas diferenciadas, como en la muestra están, y si mejor puede.
   Mas las (tachado: amor) finiciones se an de azer bien acabadas.
   Mas las armas del señor arçobispo se an de azer de rellebe, con el capelo y flecos.
   Mas sia hobligado de azer membretos, y conjas, y cassas y artessones muy galantes.
   Mas las moduras y alquitriabes y cornixas se an de frissar como por el debuxo paresce.
   Item tiene el dicho retablo en el cuerpo nuebe cassas con la del medio. Y catorze entrecalles, con sus redondos. Y un frontaespicio.
   Mas abaxo tiene cinco cassas en el pie. Y seis entrecalles, con sus redondos. Y dos puertas, lo qual se a de conformar con la muestra dicha.
   Item mas se hobliga el dicho (tachado: se) Nicolas de azer dicho retablo a su costa, de pino blanco, bueno, de sesenta y dos palmos el alto y treinta y seis el ancho, poco mas ho menos, como dicho es, todo bien acabado (tachado: abaxo) (entre líneas: ariba) contiene, sin falta alguna. Y dicho Jeronimo Vallejo le a de dar carros y azemilas (tachado: y andamios) para llebar al monasterio.
   Y mas le a de dar el dicho Jeronimo fusta para andamio, y de comer mientra lo parara.
   Item se obliga el dicho Nicolas de Lobato de azer todo lo nombrado como ariba paresce. Y para esto da su fianca, para que cada y quando que no qumpliere se le aya de quitar lo que por dos personas será tassado.
   (Añadido hasta el final en otra caligrafía que coincide con la del escribano)
   Item se obligua el dicho Jeronimo Vallejo de dar y pagar al sobredicho mase Nicolas, maçonero, en paguo de dicha obra, estando acabada con todas las condiciones y pactos en la presente muestra pactados y concertados, (borrón) (entre líneas: ciento y ochenta libras) en tres pagas: la primera le a de dar (borrón) (entre líneas: sesenta libras), y en la segunda sesenta y en la postrera, otras sesenta. Esto sentiende en la primera paga luego, y la segunda a la metad de la obra, y la çagera asentado el retablo. Y todo esto a destar a conocimiento de Miguel Dalmao, a ver si compilara en todo de la obra.
   Item es concertado que aya de dar el dicho mase Nicolas la obra acabada dentro de tiempo de diez meses, contaderos del dia de oy delante, que es a ocho de janero 1541
   (Firmas autógrafas: Yo, Jeronimo Vallejo, pintor athorgo lo sobredicho.
   Yo, Garcia de Tiebas, souy fiançan por el dicho Nicolas de Lobato, y me firmo por mi y por el dicho Nicolas de Lobato, por el no saber escrybir.
   Yo, Miguel Dalmao, mercader vecino de Çaragoça, soy fiança por el dicho maestre Jeronimo Balexo)     
   Asientos relativos a la construcción del retablo mayor del Monasterio de Veruela (Zaragoza) consignados en el Libro de memorias de los abaciados de don Hernando de Argón y fr. Lope Marco
         Biblioteca Particular, Treslado de un Libro de memorias que el excelentísimo señor don Hernando de Aragon, nieto del rey chatholico, primero abbad de Beruela y después arçobispo de Çaragoça, por su propia mano escrivio de cosas que sucedieron a su tiempo.
         (IV) En este año (1544), por el mes de abril, se acvo de assentar, dorar y pintar el retablo. Pintolo Geronymo Vallego. Hizo la entalladura y vastimento de madera masse Nicolas. Y la metad de la himagineria masse Miguel Formente, y la otra metad masse Joan Vizcayno,. Pagose por todo esto 1000 ducados, sin traherlo y sin la costa. Dioseles de comer a todos los offiçiales que estuvieron al assentarlo, dorarlo y pintarlo. Assimesmo hizo masse Pedro Garçia las puertas del retablo. Entro tres quarentenes, y veinte y tres rovas de yerro y dosçientas varas de tela. Costo de hacerles de menos de 410 sueldos. Y a Geronymo Vallego por pintarlas 4700 sueldos.
         (V) En este año (1544) hizo las pulseras del retablo la entretalladura masse Nicolas con quatro offiçiales. Diole la cassa la madera y de comer, Estuvo seys meses en hazelas. Pagosele 1886 sueldos. Dorolas y pintolas Geronymo Vallego. Diosele 2000 sueldos y de comer a el y a dos criados.

   Visita virtual al Monasterio de Veruela: http://www.visitaveruela.com/visita.htm

Fuentes consultadas:
“La Escultura del Renacimiento en Aragón”. Museo e Instituto de Humanidades “Camón Aznar”. Zaragoza, 1993. Autores de los textos empleados: Federico B. Torralba Soriano, José Ignacio Gómez Zorraquino, María Luisa Miñana Rodrigo, Ángel Hernansanz Merlo.
Revista Turiaso. Centro de Estudios Turiasonenses. Apéndice documental de “El Retablo Mayor del Monasterio de Veruela. Noticias sobre su erección y desaparición.” Autor Jesús Criado Mainar.

 Enrique Sancho Gutiérrez, enero de 2012.

jueves 12 de enero de 2012

Nicolás Lobato, nacido en Azuara. Mazonero. Parte II

Detalle del retablo de la Iglesia de Santa María la Mayor de Valderrobres (Teruel). Obra de Nicolás Lobato.

    La vida de los hombres en el siglo XVI, giraba en torno al campo y la sociedad se organizaba y estructuraba en  torno a la tierra. La élite de la sociedad estaba constituida por los terratenientes  -nobleza y alto clero-, que detentaban la propiedad de grandes extensiones territoriales y poseían gran parte del poder económico. A la vez,  a la nobleza y a la Iglesia se les reconocía un importante papel social, político y cultural. En la base de la pirámide social estaban los vasallos. Entre señores y vasallos se encontraban hombres libres (pequeños propietarios, miembros de profesiones liberales, burguesía mercantil, artesanos, etc.)
   La ciudad de Zaragoza era el principal centro artesano de Aragón. Punto de destino de muchos aprendices, tanto de los más diversos puntos peninsulares como de Francia y de otros países europeos. Los principales talleres se asentaban en Zaragoza, aunque sus miembros se tuvieran que desplazar a las poblaciones donde recibían los encargos.
   Los artesanos también aspiraban al ascenso dentro de la sociedad. Así  una gran parte de los aprendices eran hijos o familiares de los maestros. Cuando era posible, gracias a las relaciones endogámicas (como en el caso de las segundas nupcias de Nicolás Lobato, con Ana Peñaranda, que era hija del imaginero Miguel Peñaranda) trataban de reforzar su poder económico.
   La mayoría de obras las encargaban o adquirían individuos de reconocido prestigio social, pero en Aragón los mecenas eran escasos. Los artesanos se aprovechaban del afán de riqueza-apariencia de estos, ya que el disponer de muebles de maderas nobles, lienzos o incluso capillas dentro de las viviendas, con todos los útiles necesarios para las celebraciones litúrgicas, eran muestra de religiosidad y de poder económico de los propietarios. La coyuntura económica era favorable, pero la falta de mecenas limitaba la producción y obligaba a los talleres a estar muy pendientes del monopolio de la demanda interior y de extender su influencia por otras zonas.
   Los talleres eran empresas esencialmente familiares, a la que se adscriben aprendices y colaboradores. Muy excepcionalmente los talleres se instalaban fuera de la residencia familiar. En esta época no puede hablarse de una agrupación gremial de carácter medieval, pero si existe una cierta tendencia a avecindarse en un área comprendida entres las parroquias de San Pablo (como es el caso de Nicolás Lobato), San Felipe y San Gil. En el taller se lleva a cabo la totalidad de la obra que, una vez completada en sus diferentes fases, será asentada  en su lugar de destino, como si de un mecano, en el caso de los retablos, se tratara. Había ocasiones en las que el obrador debía desplazarse fuera por simples razones de operatividad y economía de medios. Ello solía suceder cuando se acometían grandes retablos. Poco frecuentes eran los talleres itinerantes que mudasen sucesivamente la domiciliación de su obrador a las distintas localidades donde les llevaba el trabajo.
   La herramienta, muestras y modelos constituían el capital básico del taller. Estas posesiones eran tan necesarias como el conocimiento del oficio para conseguir establecer un taller propio, lo que en absoluto quedaba al alcance de cualquiera. Estas posesiones incluso se dejaban en testamentos como herencia para que los hijos continuaran con la labor desempeñada por los padres. También el papel de las esposas era en ocasiones fundamental en el funcionamiento del taller. Intervenían en la administración económica de él e incluso, como en el caso de Nicolás Lobato y Ana Peñaranda, las esposas también aparecen frecuentemente relacionadas con la actividad artística de sus maridos.
   Entre las herramientas que debía poseer cualquier taller de un maestro mazonero podríamos citar:                                                                                                                                                               Útiles de medición: Escuadras, reglas, cartabones y compases. Niveles y plomadas.               Útiles para tallar la madera: Banco con gatos. Hachas, dextreles y azuelas. Garlopas, cuchillos de dos mangos y legañadores. Escoplos, formones, gubias de diversas bocas y formas. Limas, escofinas y colas de ratón. Sierras triscadas y al hilo, serruchos y seguetas. Mazos y mandarrias. Barrenas y berbiquíes.
   También los talleres precisaban de la mano de obra que representaban aprendices y obreros. El aprendiz ingresaba en el taller mediante un contrato de aprendizaje en el que no había un tiempo fijo de permanencia bajo la tutela del maestro, pudiéndose establecer unos limites genéricos de tres a siete años. Durante ellos el mozo vive en casa de su mentor, quien ha de proporcionarle además comida y vestido o, en su defecto, una cantidad suficiente para su provisión. Eran dos los equipos de ropa que el maestro tenía que suministrar al mozo: uno durante la duración del aprendizaje y otro nuevo al final del mismo. Esta ropa solía componerse de capa, saya, camisola, calzas, “paños menores” y calzado.
   Del taller de Nicolás Lobato también salieron nuevos artesanos como el zaragozano Pedro Villar, quien después se hizo cargo de las obras del trascoro de la Catedral de Barcelona.
   El mozo se encargaba de las tareas más sencillas, recibiendo a cambio instrucción en el oficio. En realidad este tiempo de iniciación en las técnicas especializadas se limitaba a una pequeña fracción. Era una enseñanza más bien práctica basada en el manejo de la herramienta, métodos de talla, aplicación de las muestras y algunas clases de dibujo. A principios del siglo XVI el renombre de los talleres zaragozanos hizo que se convirtieran en solicitados centros de formación. En épocas de sobrecarga de trabajo, los talleres se veían obligados a la contratación de obreros, pero también se recurría a un tipo de acuerdos de cooperación, de carácter eventual, inscritos bajo el título de “capitulación” o “concordia” que se referían a tareas muy específicas. A pesar de toda la reglamentación legal que parece regularla, la vida en el taller, las relaciones entre sus miembros y con los otros obradores estaba llena de transgresiones a la norma, engaños, deslealtades y enfrentamientos mutuos que a menudo terminaban muy mal, de forma casi pendenciera. Así debía de ser la vida de aquellos individuos, capaces, por contraste, de crear las más bellas imágenes religiosas que hoy contemplamos.

   En cuanto al aprendizaje de Nicolás Lobato, no existen datos de en donde se produjo. Lo que si podemos saber, según algunas fuentes, es que una vez asentado su taller en Zaragoza en 1525, como anteriormente mencionamos, se trasladó a Toledo entre los años 1530 a 1537 en donde podía haber perfeccionado su labor gracias a la cercanía con Alonso de Berruguete, dotando así a su obra de un aspecto mas miguelangelesco. Esta renovación ornamental en su estilo aplicado a las mazonerías, le acarrearon un indudable éxito, siendo el constructor de retablos preferido durante los años 40 por los más importantes pintores del momento en Aragón.
   Nicolás Lobato, que no sabía escribir, supo posiblemente aprovechar su relación con ellos para incorporar al entonces ya tradicional repertorio ornamental de los retablos aragoneses renacentistas, toda una serie de motivos nuevos, que enriquecen las formas y aporta temas de carácter naturalista con un fuerte sentimiento dramático. El repertorio decorativo de Nicolás Lobato constituyó en buena medida una “bisagra” entre las decoraciones desarrolladas durante el segundo tercio del siglo XVI y el nuevo estilo ornamental que surge desde mediados de siglo.

   Fuentes consultadas:
“La Escultura del Renacimiento en Aragón”. Museo e Instituto de Humanidades “Camón Aznar”. Zaragoza, 1993. Autores de los textos empleados: Federico B. Torralba Soriano, José Ignacio Gómez Zorraquino, María Luisa Miñana Rodrigo, Ángel Hernansanz Merlo.

                                                                                              
Enrique Sancho Gutiérrez, enero de 2012.

martes 3 de enero de 2012

Nicolás Lobato, nacido en Azuara. Mazonero. Parte I



   La única pretensión de este articulo, es dar a conocer la figura de un hombre nacido en Azuara y que el paso de los muchos años que han transcurrido desde aquel día a finales del siglo XV en que nació, ha hecho que cayera en el olvido.
   Un hallazgo casual me hizo encontrarme con su nombre y su obra. Nicolás Lobato, nacido en Azuara. Mazonero.
   Continué buscando datos sobre él, y gracias a los ánimos de José Román, y al consejo dado por Carmen Morte, Catedrática de Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza, quien me guio en la búsqueda de más datos sobre Nicolás Lobato, y tras horas de dedicación, me atrevo a presentar esta primera parte, a la que acompañaran tres más, para que todos conozcamos un poco como pudo ser la vida de este artesano, como era la sociedad de aquella época y cuales fueron algunos de sus trabajos.

   Según el fogaje de Azuara de 1496, el nuestro era un pueblo de realengo que pertenecía a la Comunidad de Aldeas de Daroca, ocupando el cuarto lugar en razón de sus fuegos. Contaba con 131 fuegos.  Si aplicamos un coeficiente de conversión de 4 habitantes por fuego la población de Azuara ascendía a 524 habitantes.
   En este fogaje además de estar inscritos con su nombre y primer apellido, a algunos de ellos, los que no se dedicaban a tareas agrarias y ganaderas, que debía ser lo común en aquella comunidad, se les hace constar también sus profesiones que generalmente estaban asociadas a los servicios de la villa. Así podemos saber que en Azuara habitaba un vicario que era acompañado en sus labores por otros dos mosenes mas, un notario, un molinero, un castrador, un pellijero, un herrero, un barbero, un sastre y un cestero que debía de proveer de cestas a los vecinos, provisión harto importante en aquel entonces. Llama la atención, por ejemplo, la falta de profesionales de la medicina.
   Distintas noticias documentales nos permiten deducir que Azuara, en esta época, era un pueblo rico,  prioritariamente agrario y ganadero con una destacada producción hortícola, debida a su extensa y fructífera huerta, un pueblo que posiblemente era casi autosuficiente y que parece presentar una panorámica general bastante positiva y optimista dentro del contexto de los pueblos de la Comarca. Un pueblo al que en 1420 le fue otorgada la concesión de celebrar una feria de 15 días de duración que comenzaba todos los años el día de la Ascensión.
   En estas fechas podemos situar el nacimiento de Nicolás Lobato en Azuara. Mazonero. 
   Mazonero es el nombre que se da en Aragón al artesano que crea, esculpe y monta las distintas partes de lo que es la estructura de todo retablo. Se dedica a su parte arquitectónica. Es el artista o artesano que se dedica a la labor de talla en madera. De este modo, y dentro del proceso de construcción de un retablo, el mazonero sería el encargado de la parte ornamental de la arquitectura, (relieves del banco, tallas de las columnas y pilastras de las calles...), frente al escultor, autor de las figuras de gran tamaño.
   
    Los retablos en aquella época eran los escenarios en los que las gentes admiraban las representaciones sacras, como si de una gran obra de teatro religioso se tratara, la cual se colocaba,  siendo una fija representación, en el fondo de las pequeñas capillas y también en los gigantescos retablos mayores de iglesias y catedrales. De esta manera  ejercían de simbólica y didáctica presentación de aquellos misterios.                                                                                       
   De él, podemos aun a día de hoy, disfrutar de su obra, por más que hayan pasado casi 500 años de todas ellas. Seguro que él no lo imaginaria. Que aquello en lo que trabajaba pudiera perdurar durante siglos. Que en el siglo XXI sorprendiera de la misma manera o más que cuando sus piezas eran instaladas. Muchas de ellas han desaparecido, en gran parte debido a incendios, pero a día de hoy, de la misma manera que hace casi cinco siglos, podemos seguir asombrándonos con su trabajo, de lo que marcó en su época su arte y su nueva forma de trabajar en cuanto a las decoraciones que daba  a sus distintas obras. Y no hay que ir muy lejos para ver su obra. Lo podemos hacer, simplemente, con entrar a la Basílica del Pilar y ver la obra que realizo en la sillería del coro, que se encuentra enfrente del Altar Mayor.

   La primera documentación de la que disponemos de Nicolás Lobato data del año 1525. Zaragoza era una ciudad de nos mas de 25.000 habitantes, que vivió durante el siglo XVI en términos globales bajo una coyuntura económica favorable. La agricultura y ganadería eran las actividades fundamentales de la economía aragonesa, la cual se basaba en el autoabastecimiento, lo que imposibilitaba el desarrollo de una actividad mercantil destacada.
   En 1525 Nicolás Lobato ya mantenía actividad profesional en Zaragoza, y sabemos que en 1530 su taller se encuentra ubicado en unas casas de la parroquia de San Miguel, en el llamado “barrio nuevo”. Está casado con su primera mujer, Miguela de Barrionuevo. Traslado su taller tras contraer segundas nupcias con Ana de Peñaranda, quien aporto a la unión unas casas que habían sido propiedad de su padre, Miguel de Peñaranda que era imaginero, sitas en la calle Castellana, en la parroquia de San Pablo, asentando allí también su domicilio.


Fuentes consultadas:
“La Escultura del Renacimiento en Aragón”. Museo e Instituto de Humanidades “Camón Aznar”. Zaragoza, 1993. Autores de los textos empleados: Federico B. Torralba Soriano, José Ignacio Gómez Zorraquino, María Luisa Miñana Rodrigo, Ángel Hernansanz Merlo.
“Comarca Campo de Belchite” Territorio 35. Gobierno de Aragón. Zaragoza, 2010. Autora de “La población de Azuara según el fogaje de 1495-96 y su trayectoria de los siglos XVI al XVII” empleado en este texto María del Carmen Ansón Calvo.


Enrique Sancho Gutiérrez, enero de 2012.

miércoles 14 de diciembre de 2011

¡Sálvese quien pueda!


Por si tuviésemos poco con la crisis  mundial capitalista, ahora los científicos advierten de que el clima espacial esta revuelto. El Sol alterna periodos de relativa tranquilidad con otros de gran actividad. Para estudiarlos, los científicos han establecido lo que denominan ciclo de actividad solar. Los máximos solares se registran con una periodicidad aproximada de 11 años, aunque ésta puede variar.
El último ciclo, el 23, se ha caracterizado por un mínimo inusualmente prolongado de baja actividad. Tras ese período de calma, la actividad de la estrella está intensificándose, con más tormentas solares y destellos.
El primer ciclo de la lista comenzó en marzo de 1755 y terminó en junio de 1766. Desde 2008 hasta 2010 se registró una actividad solar anórmalmente baja: 780 días sin manchas solares, frente a la media de 300 días sin manchas de la fase de mínima, por lo que los científicos señalan que este último ha sido el mínimo más largo desde 1913.
Según calculan los astrónomos, será en 2012 y 2013 cuando el actual ciclo alcance su máxima intensidad. Desde hace unos meses, los científicos vienen advirtiendo de que el Sol ha despertado de un largo letargo y de que se prepara para una fase de intensa actividad jamás conocida hasta la fecha.
Durante las fases de máxima actividad, se aprecian en la superficie de la estrella oscuras manchas y se producen frecuentes erupciones que envían miles de millones de toneladas de plasma caliente al espacio. "El sol contiene grandes ríos de plasma similares a las corrientes oceánicas terrestres", explica Andrés Muñoz-Jaramillo, del Harvard Smithsonian Center for Astrophysics y uno de los autores de la investigación. "Esos ríos de plasma afectan a la actividad solar de una manera que sólo ahora empezamos a comprender".

Los instrumentos del Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA han conseguido detectar unas ondas de plasma caliente en la corona del Sol que se mueven periódicamente a velocidades de 2.000 kilómetros por segundo. En el universo suceden cosas  inimaginables para la mente humana. Los científicos hablan de la  materia oscura,   existe pero no se sabe lo que realmente es a pesar de que constituye el 80% de la masa total del universo,   esta materia podría estar afectando al núcleo solar  e indirectamente a los neutrinos residuales de las reacciones nucleares del interior del Sol. Y no olvidemos: el Sol tiene el tamaño de  un millón de veces mayor que la tierra.

Desde que en julio de 2010 se reconociese ya abiertamente que el incremento de la actividad solar se había convertido en un "problema internacional al que ningún país puede hacer frente por si sólo” como señaló NASA a través de su página web ("Space Weather turns into an international problem”), se han venido redoblando los esfuerzos de coordinación y declaraciones en el plano internacional y por parte Naciones Unidas que recientemente realizó un llamamiento desde Ginebra para que los Gobiernos den mayor prioridad al clima espacial.

Aunque no es frecuente que estas erupciones lleguen a afectar a los sistemas terrestres, sí se han producido varios episodios en el pasado. En 1989 seis millones de usuarios se quedaron durante varias horas sin suministro eléctrico en Quebec (Canadá) debido a la caída del sistema provocado por una tormenta solar. El episodio más grave registrado ocurrió en 1859, en una época en la que los sistemas de comunicaciones eran muy básicos y prácticamente se reducían al telégrafo. Las oficinas de todo el mundo resultaron afectadas.

La Tierra tiene su propio sistema de defensa electromagnética, una capa protectora nos protege de todas las tormentas solares, pues las hay casi a diario pero de intensidades tan pequeñas que nuestra protección puede liberar fácilmente. El problema es si se produce una gran tormenta  de clase X. Se dice que es difícil que se produzca una tormenta solar de estas características pero no es algo imposible y tampoco se  sabe del todo como afectara.
"Actualmente -afirmó Juha-Pekka Luntama miembro  de la Agencia Espacial Europea- no podemos decir si habrá una gran tormenta en los próximos  meses, pero sí podemos decir que se dan todas las condiciones para que esa tormenta se produzca". "No es una cuestión de si sucederá - explica Jane Lubchenco, responsable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos- sino de cuándo sucederá y de cómo de fuerte será”.
Pensemos en lo peor. Las tormentas geomagnéticas del sol tardan entre medio día  y 5 días en llegar a la Tierra tras su erupción.  Primero afectaría a los satélites que orbitan la Tierra, y después a las redes eléctricas, cuyos transformadores quedarían inutilizados provocando cortes en el suministro de electricidad que podrían durar meses hasta que fueran reparados. Los satélites al quedar inutilizados darían la  voz de alarma, las autoridades ordenarían inmediatamente la desconexión de toda la red de suministro eléctrico  como medida de una posible protección del sistema,  los efectos de la tormenta  podrían ser devastadores. Pensad que TODO funciona con electricidad.


Si se produjera un apagón eléctrico general  nos encontraríamos ante una grave  situación de supervivencia, el agua no llegaría a  las  casas porque ésta se bombea con electricidad, tampoco el petróleo, ni el gas, tampoco llegarían los camiones que proveen de alimentos a los centros comerciales ni se  podría viajar, se dice que los vehículos actuales  con sistemas electrónicos   quedarían inutilizados, las empresas se paralizarían todas, adiós Internet y telefonía, televisión, radio...  Los habitantes de las ciudades  tendrían que emigrar todos   a las zonas rurales, donde sí que existe la posibilidad de encontrar agua al alcance de la mano y algo de alimento. La avalancha humana hacia el medio rural  y organizar semejante caos seria  de enorme dificultad.

Hoy es normal que los habitantes de las ciudades dispongan de todo tipo de productos de alimentación a diario en las tiendas, (alimentos que salen del campo) y es paradójico que   los habitantes de los pueblos compran los alimentos en las ciudades. Pero esta situación podría cambiar con una catástrofe de esta naturaleza que pudiera durar   de varios meses a un año, hasta que se restaurara todo el sistema eléctrico destruido.
¿Que no te lo crees?.  Estamos hablando de fenómenos naturales, el clima espacial y las tormentas solares existen, como existen en la Tierra  terremotos,  erupciones volcánicas, huracanes o  tsunami.

En el  caso de que se  produzca un suceso como el que estoy describiendo, los que vivimos en Azuara somos unos privilegiados porque  aquí abunda el agua y tenemos acceso directo a algunos alimentos, aunque si se produjera tal hecho  no hay alimentos para toda la multitud de personas  que llegarían andando desde la ciudad.
Durante un periodo de varios meses a un año, se puede decir que volveríamos a la época medieval pero desorganizados, pensadlo un poco.

Los científicos  del mundo están realizando reuniones, también responsables de gobiernos de naciones y  la Unión Europea,  el presidente  de EEUU   hacia recientemente unas declaraciones mostrando su  preocupación por el clima solar, televisiones, emisoras de radio y prensa están dando  solo breves  notas informativas sobre el asunto.

Un suceso semejante causaría  graves daños humanos y económicos a la sociedad moderna, pero indudablemente también se sacarían enseñanzas positivas, aquellos que hoy miran con indiferencia al medio rural cambiarían de opinión, que nadie olvide que en el medio rural está el agua al alcance, se producen los alimentos y tenemos un aire limpio. También los que vivimos en el pueblo aprenderíamos a valorar más la calidad del agua y a producir nuestros propios alimentos como se hacia   hace 50 años, también se recuperarían todas las tierras de  regadío como fuente de producción de una diversidad de alimentos.
POR SI ACASO es recomendable abastecerse de alimentos no perecederos, no cuesta mucho y si no ocurre nada mejor, pero si ocurre, tendremos la despensa llena de trigo, almendras, legumbres y otros alimentos en  lata que se pueden conservar.

Jose Román Roche Nebra

Ministerio del Interior de España (Protección Civil): ver documento en pdf sobre unas jornadas realizadas en marzo de 2011:
https://enpc.proteccioncivil.es/detalleConvocatoria.doid_convocatoria=2746248949351240750

Resultados de la Jornadas Técnicas sobre el Clima Espacial en la ENPC /abril 12th, 2011: http://emercomms.ipellejero.es/page/6/

Mas fuentes de información:
http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/2011-07-27/europa-mueve-ficha-ante-el-riesgo-de-tormenta-solar/2011072713454300414.html
http://www.abc.es/20110616/ciencia/abci-detectan-olas-mueven-kilometros-201106161153.html
http://www.abc.es/20100804/ciencia/explosion-solar-imagenes-201008042010.html
http://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/2011-06-09/el-riesgo-de-tormenta-solar-inquieta-a-obama-y-cameron/2011060920440700661.html
http://youtu.be/jkZWAYzhs18
http://es.wikipedia.org/wiki/Tormenta_solar_de_1859
http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/2011-10-20/naciones-unidas-aborda-los-riesgos-del-clima-espacial/2011102010042500593.html
http://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/2011-10-07/las-tormentas-solares-amenaza-para-la-seguridad-nacional-de-los-eeuu/2011100719032600137.html
http://emercomms.ipellejero.es/2011/10/07/space-weather-awareness-dialogue/
http://www.abc.es/20110221/ciencia/abci-cientificos-tormenta-solar-201102210720.html
La  Sexta TV    http://youtu.be/VV3LekOG-c4
http://www.intereconomia.com/noticiasgaceta/sociedad/sociedad/nasa-advierte-nuevas-llamaradas-solares-20110926
http://www.antena3.com/noticias/ciencia/nasa-advierte-aumento-actividad-sol_2011091700096.html
http://ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/22jun_swef2011/
http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2010/03/03/191498.php

lunes 21 de noviembre de 2011

Iglesia Nuestra Sra. de la Piedad de Azuara

Levantamientos en perspectiva de Fernando Paricio

Durante muchos años a la población de Azuara en general nunca   nos importo la  fecha de construcción de la iglesia parroquial, ni cual era su   estilo arquitectónico,  solo veíamos una edificación para culto religioso  donde destacaba el ladrillo, arcos,  cornisas, torres y abajo el frontón adosado a la pared. Actualmente  sabemos que es una   iglesia-fortaleza de estilo mudéjar construida sobre los años  1361-1374  con una reforma   de estilo  barroco realizada   el año 1750 que cambia de orientación   todo el templo.
La arquitectura mudéjar es un estilo de construcción de tradición    realizado por  mudéjares, éstos  eran musulmanes sometidos a los cristianos a quienes en esa época se refieren como moros de paz.
“A comienzos del siglo XII con Alfonso I el Batallador cae Zaragoza y algunas capitulaciones acordadas establecieron ya las pautas para la contemplación jurídica, religiosa y social de los musulmanes, que, vencidos se acogieron a las ventajas ofrecidas por los conquistadores, quienes vieron en ellos una mano de obra necesaria para evitar el hundimiento del sistema productivo ante la angustiosa falta inicial de repobladores cristianos cualificados”.

Iglesias Fortaleza. Según el profesor Gonzalo M. Borrás, “hay que tener en cuenta un par de factores; primero, el papel que jugaron en la repoblación de esos territorios las órdenes militares, cuyos caballeros tenían un pie en el estribo de la milicia y otro en la obediencia religiosa. El segundo factor a tener presente es que el área, aun después de la expulsión de los árabes, seguía siendo una frontera, entre Castilla y Aragón, que mantuvieron, a mediados del siglo XIV, una guerra (como diríamos hoy) de baja intensidad, pero de larga duración. Al inicio de esa guerra, concretamente en 1356, comienzan  a levantarse las iglesias fortaleza”. Como dice el profesor Borrás, “son edificios sólidos y simples, cuyo aire castrense acentúan las torres que sirven de contrafuertes en cada flanco de la nave, modelo que se repite en varias localidades aragonesas”.

 Iglesia fortaleza-mudéjar de Torralba de Ribota. Puede  verse la similitud con la de Azuara.  (foto  Arte y Patrimonio Cultural Provincia Zaragoza)

La iglesia fortaleza de Azuara era semejante  a la iglesia de Torralba de Ribota, pero  la intervención barroca  transformó completamente el edificio; se aumentaron las dos torres delanteras añadiéndoles  cuerpo octogonal, se recreció la galería perimetral,   las otras cuatro torres  se recortaron para alinearlas a la altura de la nueva cubierta  y se añadió el cuerpo del crucero barroco posterior cambiando la orientación del edificio.

“Tanto sobre las capillas laterales entre las torres contrafuerte como sobre la triple capilla desaparecida del ábside, va una tribuna, ándito o paseador, de carácter militar defensivo, que abre en cada tramo al exterior por medio de series de cuatro arcos apuntados”
“Por el exterior, cada lado de la nave presenta adosadas tres torres-contrafuerte, que separan los dos tramos, cuyas tribunas ofrecen en cada tramo series de cuatro arcos apuntados, como se ha dicho. Todo tiene un carácter fuerte y robusto, de aire defensivo, que se potencia con la sobriedad externa de los muros, casi desprovistos de ornamentación” “María Teresa Ainaga ha establecido los datos biográficos básicos del maestro moro Farax Alvalencí, documentado entre 1361 y 1374, cuya posición social en la aljama zaragozana le llevó a desempeñar la función de adelantado en 1367-1368. Esta de Azuara es su obra mudéjar conservada más relevante”,
“Es menester aludir a la transformación y ampliación de la iglesia en época barroca ya que afectó sensiblemente a la fábrica mudéjar original, que se acaba de describir en sus rasgos esenciales. En primer lugar la iglesia se reorienta y se abre entonces la puerta actual de acceso en el testero o ábside original (antes el  acceso era lateral por lado sur), desapareciendo en este momento la triple capilla y dejando su lugar al actual coro alto a los pies”.
“de estas transformaciones de la fábrica mudéjar, lo más importante fue, sin duda, la ampliación de la nueva cabecera, hacia occidente, dotando a la iglesia de planta de cruz latina”,
“el primitivo espacio interior mudéjar así como su decoración original desaparecieron tras la transformación barroca” (Gonzalo M. Borrás)

Antigua mezquita. Aunque no hay estudio arqueológico que lo demuestre, en el lugar donde hoy se encuentra la Iglesia Parroquial de Azuara anteriormente estaba la mezquita musulmana, era  habitual en aquella época de conquista y ocupación  construir las iglesias cristianas sobre las mezquitas musulmanas. Las mezquitas solían situarse  en el centro de la ciudad y en torno a la mezquita el mercado, herrería, horno, cerca de la mezquita a ser posible una fuente. Todos estos servicios se realizaban en este lugar hasta el siglo pasado. Yo creía que  no quedaban restos visibles de la antigua mezquita  y  me hacia la siguiente pregunta: si consideramos que desde el año 1118 en que las tropas cristianas conquistan y ocupan este territorio y  tardan 150 años en construir la ermita románica de San Nicolás  y otros 100 años más en construir la iglesia-fortaleza-mudéjar,  ¿donde realizaban el culto cristiano  en un primer periodo  los nuevos ocupantes?. La respuesta nos la da el arquitecto José Miguel Pinilla en un artículo conciso titulado “El alminar de Azuara” al que os remito: http://sites.google.com/site/zagralandalus/alminar-de-azuara


En esta fotografía podemos ver la torre alminar de la antigua mezquita según J.M. Pinilla, situada   entre el crucero barroco y la parte mudéjar, sobresale más de un metro hacia afuera con respecto a la torre contrafuerte central de al lado. Su decoración  difiere de la del resto de la iglesia y se interrumpe en el encuentro con la fábrica mudéjar, que  presenta una decoración parecida.

Fotografía de los detalles de la torre alminar. La torre alminar formaría parte de la mezquita zagrí de Azuara, que tras la conquista  se consagraría como iglesia cristiana y que finalmente se derribó, pero   el maestro de obras Farax Alvalencí dejo la parte baja de la torre   integrada en la nueva iglesia-fortaleza cristiana.

Falta un estudio arqueológico, pero creo que las hipótesis de José Miguel Pinilla  son  evidentes, y gracias a esta aportación la Iglesia  de Nuestra Señora de la Piedad es hoy,  un capítulo importante de la historia de Azuara (Zwara).

Jose Román Roche Nebra

Fuentes:
Los mudéjares. Pervivencia del mundo islámico en Aragón. Esteban Sarasa Sanchez.
http://elviajero.elpais.com/articulo/viajes/Iglesias-fortaleza/sur/Ebro/elpviavia/20060401elpviavje_5/Tes
Arte Mudéjar en la Comarca Campo Belchite. Gonzalo M. Borrás.
Fernando Paricio. Arquitecto.
http://www.aragon.es/edycul/patrimo/fichas/azuara.htm
http://www.aragonmudejar.com/belchite/pag/azuara1.htm
http://cultura.dpz.es/es/arte-en-la-provincia/iglesias-y-catedrales/san-felix-de-torralba-de-ribota/la-iglesia-fortaleza-mudejar/id/511
http://www.aragon.es/edycul/patrimo/fichas/torralba_ribota.htm
http://sites.google.com/site/zagralandalus/alminar-de-azuara

martes 1 de noviembre de 2011

Reunión del consistorio zaragozano en la villa de Azuara, el año 1530.

Una ilustración característica de la época que retrata las graves consecuencias de la devastadora pandemia. (Foto: n.g.)

1530. En el mes de Marzo de este año hubo peste en algunas  partes de Aragón, y en la ciudad de  Zaragoza se puso mucho cuidado de precaverse de ella. Se salio mucha gente, llegando a faltar los jurados y consejeros para su gobierno: procedimiento que aumentaría el contagio. El consistorio paso a celebrar a cortes a la villa de Azuara a 18 de Mayo, donde se tuvieron el día primero  de Junio en la iglesia de San Juan, parece que no estaban allí libres del contagio, porque a 2 del mismo mes resolvieron los diputados mudarse a Calatayud por más comodidad. Cesó la peste, y se publicó la sanidad en el Reyno a 31 de Octubre.

Fuente:    Epidemiología española, o, Historia cronológica de las pestes,  desde la venida de los cartagineses hasta el año 1801. Joaquín de Villalba.

Jose Román Roche Nebra

martes 11 de octubre de 2011

El sistema de riego en Azuara

Balsa de La Val,  tajadera y sobradero

                “En toda la  zona  media del Aguas Vivas y Cámaras, se instalaron grupos arabe-bereberes, posiblemente ya en una primera fase de ocupación peninsular. Se concentraban varios grupos de hábitat: Lagata, Azuara, Letux, Almonacid, Belchite y Nezpa. Formados por pequeñas comunidades de campesinos islámicos fuertemente vinculados al aprovechamiento del agua”.
                Los celtíberos de Belikiom ya cultivaban hortalizas en Azuara y se puede atribuir a los romanos la creación de las primeras huertas. Posteriormente el origen germano de los visigodos, dio  como resultado no sólo el olvido de los regadíos, sino también de la propia agricultura. Llegaron los árabes  conocedores de los sistemas de riego orientales, fueron los grandes impulsores del regadío   en toda Isbāniyā (Hispania) musulmana, durante los siglos VIII  al X reaprovechando la infraestructura del regadío romano, ya deteriorada, ampliando e intensificando su utilización con un ingenioso sistema de distribución del agua.  En  Azuara establecieron una amplia red de riego  con la captación, almacenamiento y distribución de aguas  propiciando el desarrollo de las huertas  que ha perdurado hasta la actualidad.
La valoración que hace del agua el mundo islámico queda reflejada constantemente en el Corán.
El es Quien ha hecho bajar para vosotros  agua del cielo.
De ella bebéis y de ella viven las plantas con las que apacentáis.
Gracias a esa agua, hacen crecer para vosotros los cereales, los olivos, las palmeras, las vides, y toda clase de frutos.
               Corán (sura 16 aleyas 10-11)
Es sorprendente la enorme obra de ingeniería realizada en nuestro pueblo, solamente  las acequias mayores suman 27 km de longitud con  su desnivel adecuado, cuanto ingenio y cuanto esfuerzo se realizo en esta obra.
Acequia del Plano: 6,2 km; acequia Juan de la Olivera: 2,2 km; acequias La Val: 4,1 km; la Alberca y Calabaza: 2,8 km; acequia Ancha: 0,9 km; acequia del Barranco-Balsa Cabuchico-Balsicas: 1,9 km; acequias de Santa Maria: 4,3 km; acequias las Solanas: 5 km.
Los km de acequias menores y brazales es más difícil de averiguar pero pueden ser entre 10 y 20  km.

Azud, balsa, acequia mayor, brazal...
La azud (asudda) construida en el río es una presa de poca altura que obliga a retener el agua formando un remanso, desde donde se  toma su agua a partir de un canal abierto en uno de los laterales y  se encauza  para acumularla en una balsa o para su uso directo  a través de una acequia  (assáqya)  mayor. Las balsas o albercas (Al-birkah) también acumulan el agua de los manantiales directamente.
Las acequias mayores toman el agua de la Azud y de las balsas  y  la reparten  directamente y también utilizando  las acequias menores llamadas  brazales encargadas de distribuir el agua por todos los campos. Cuando hay agua sobrante de  una acequia mayor acaba en otra acequia mayor, la mayor parte del sistema de riego de Azuara esta intercomunicado y en invierno cuando no se riega,  el agua   se dirige al río abriendo una tajadera que conduce el agua a través de una acequia  llamada almenara.

Zonas de la huerta y distribución del riego: azud   y  Acequia del Barranco.  Transporta el agua del río a la Balsa del Cabuchico. El agua almacenada antiguamente movía  el molino harinero bajo la misma balsa (ahora en ruinas),  el agua de esta balsa da riego a toda la huerta de la margen derecha del río llamada huerta de Santa María.

Al otro extremo del pueblo, la Balsa de la Val. Con sus dos salidas de agua la canaliza a través de dos acequias mayores que reparten el agua a toda la zona, además  a lo largo de todo el centro de ese pequeño valle transcurre otra  acequia menor  que sirve  de drenaje de manantiales dando salida al agua para acabar en el paradero y unirse a la Acequia Ancha. El agua sobrante de estas acequias mayores de La Val pasa por el Molino Alto y es aportada al final a la Acequia Ancha.

Azud y balsa de riego para los olivares del Plano.  Se captaba  el agua  en el río a la altura de la Venta Marin y se acumulaba en la Balsa del Plano, la acequia mayor  pasa al otro lado de la carretera para regar todo el olivar del Plano Bajo. Esta partida no se riega desde hace muchos años por la escasez total de agua.

Partida  de Juan de la Olivera. Se capta  el agua en una azud del río,  también  se riega con agua de diversos manantiales recogida, en pequeñas balsas. El agua de esta partida  se añade finalmente a La Alberca.


Balsa  llamada La Morora en Juan de la Olivera.

La huerta de la Alberca (al-birka). Se inicia  en la parte baja de Juan de la Olivera, recibe  agua procedente de esta partida y de una  azud un poco más abajo del Callizo y también obtiene recursos de pequeños manantiales que acumulan el agua en minúsculas balsas. Sigue la partida de Calabaza situada  más abajo que   recoge agua procedente de la la Alberca y  acaba en el Paradero en la acequia mayor llamada Acequia Ancha. Cuando la Acequia Ancha ha atravesado el pueblo se llama acequia de Fandegaz  riega la partida de Vitrio,  Fandegaz y Las Solanas , entre la margen izquierda del río y la carretera hacia  Letux.

Las casetas forman parte del paisaje

La superficie  de regadío en Azuara es de alrededor de 350 hectáreas divididas en  pequeños campos que   antaño dieron buenas rentas a muchas familias, a veces se llegaba a sacar dos cosechas en un mismo año. En la actualidad se están abandonando campos por falta de rentabilidad  y porque en las pequeñas parcelas no puede maniobrar la maquinaria agrícola,   en la mayoría de los campos ya solo se cultiva cereal que sale con poco riego y trabajo.    Pasear por las huertas es triste porque se ven  campos baldíos,  sobra agua  por el poco uso, las acequias se esta deteriorando gravemente por falta de mantenimiento, en  algunas  totalmente abandonadas  no llega a verse el agua por la abundante maleza que ha crecido en su cauce.

Aunque no lo parezca esto es una acequia

Jose Román Roche Nebra

Fuentes:
El jardín andalusí. Centro Virtual Cervantes
                Regadíos andalusíes en el Valle Medio del Ebro: el ejemplo del Río Aguas Vivas. J.A. Sesma Muñoz, C. Laliena Corbera y J.F. Utrilla Utrilla).